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Mis deseos para 2017

Por Mtro. J. Mario R. Fuentes*

jose.reyes@univa.mx

 

La sociedad requiere respuestas no justificaciones; tampoco engaños institucionalizados o simulaciones.

Para el 2017 quiero pedir se acaben las mentiras; los falsos mesías, las deslealtades y, sobre todo, la nefasta corrupción con todas sus variables.

Que de una vez terminen los nubarrones negros que han evitado una educación formativa y no contemplativa que lleve a pensar lento a los niños, niñas, jóvenes y adultos; si bien es cierto lo expresado por el doctor José Narro Robles “la educación no resuelve todo; sin ella no se resuelve nada, eso quedó de manifiesto en la última prueba PISA, ya son más de 10 años y México no se mueve del último lugar.

El pueblo ha perdido la confianza en la mayoría de las instituciones, es uno de mis deseos que esto cambie en el 2017.

Secretarios de Estado que han demostrado ser demasiado inútiles para la responsabilidad a la que fueron llamados, los ejemplos sobran, tengo la esperanza que el año que iniciará traiga ciudadanos honestos con la suficiente capacidad para responder a los retos no a los intereses de otros y los propios.

Gobernadores corruptos, presidentes municipales abocados a su futuro político más que a solucionar los problemas bajo su responsabilidad constitucional; simulaciones, engaños y pantallas; se han convertido en expertos del fraude y la manipulación.

Alzas a los combustibles por encima de las promesas de una Reforma Energética que ha demostrado ser de caricatura.

Mis deseos son una utopía en un país ensombrecido por la manipulación donde parece que todos somos felices, como los diputados con miles de miles de pesos jamás devengados. Sujetos sinvergüenza menos aún moral alguna, son como esos animales que se acostumbran a tragar manteca, aunque les quemen el hocico continúan con esa nefasta ingesta. Ellos ya se acostumbraron a robar al pueblo con una total desvergüenza.

Otro deseo es que desaparezcan los informes presidenciales basados en quimeras sin realidades, la mínima de ellas los haría polvo. El último sin respaldos, como que el emisor llamó a vanagloriar los avances de otra nación, porque México está sumido en la desesperanza y el olvido.

En un recuento de mis deseos tendría que rescatar del horror los acontecimientos de los cuales he sido testigo; con responsabilidad he conducido mis comentarios, parten de la verdad, debidamente respaldados, no podría ser de otra forma para alguien como yo con más de 30 años en los medios nacionales desde la academia y la talacha periodística; en esferas oficiales conocí la infamia y traiciones; en instituciones universitarias las incompetencias, los personajes de caricatura sin bases académicas, simples burócratas que llenan la silla el tiempo requerido para cobrar lo que no merecen. Dentro de mis deseos está que se corrijan estas monstruosidades.

El agónico año dejó crudas realidades, desnutrición generalizada de niños no obstante las carretadas de dinero para programas y más programas, salarios de miseria, la pobreza recorre ciudades y zonas rurales inseguridad en todas sus formas, hospitales con desabasto de medicamentos o falta de camas, educación pública deficiente interferida por políticas aberrantes, docentes indecentes con ejemplos antiéticos, demencia de los grupos en el poder por más poder, un olvido dirigido a enajenar y desviar la atención de los verdaderos problemas sociales, “los quince de Rubí”, escaparate que evidenció el poder de las redes sociales; enajenación y manipulación a todo o que dio en este 2016 que se despide sobre las cenizas de la necesidad.

Mi deseo fundamental es que no se pierda la calma, la violencia no lleva más que a más violencia; se tienen que escuchar las voces sociales honestas, atender a todos en sus necesidades básicas, o al menos no engañarlos diciéndoles que todo va bien y que nadie se levanta pensando en joder a la gente.

Por último.

No solamente pido al Señor por los más débiles, sino que exijo a los gobernantes que les cumplan lo que les prometen y dejen de soñar; además lo que deseen los pobres en este 2017 se les haga realidad, mi mejor deseo es que todo lo que se vivió antaño se olvide y se vea hacia los nichos de oportunidad, somos un país fuerte con mucho vigor y ningún “copetón” o “pelón” nos amedrantará para continuar victoriosos, el mejor equipo del mundo lo formaremos los mexicanos en este 2017, bienvenido estaremos preparados para recibirte nuevo año ya tenemos los manteles largos.

 

 

*Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República,  se integró a la Univa en 1989 como catedrático investigador, cofundador del IDEO-UNIVA actualmente es coordinador de Comunicación y Publicaciones  y del  Consejo Político Universitario de esta Casa de Estudios en Puerto Vallarta.

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